La nectarina es un fruto es jugoso y redondo con una semilla grande en el medio también llamada “hueso”, y se trata de una fruta altamente sabrosa con altos contenidos de vitamina C, B1, B2, B3 y, claro, vitamina B6. Son más pequeños que los melocotones y su piel en vez de ser vellosa es suave y lisa, además de contar con colores más vivos y llamativos. Aunque sus diferencias son solamente físicas, del resto son exactamente iguales y esto hace que tengan una larga lista de muchísimos nutrientes que podemos aplicar en nuestra dieta diaria.

La nectarina engorda

Es probable que su origen sea chino, de hace más 2000 años, desde donde posteriormente fueron llevados y cultivados en Persia, Roma y Grecia para luego ser popularizados en lugares como Inglaterra en el siglo XVII. En la actualidad, su consumo aumentó en sitios como Inglaterra, Francia y Alemania. El nombre de “Nectarina” proviene de la palabra “néctar” por su sabor jugoso y delicioso.

Si te preguntas si la nectarina puede hacerte engordar, la respuesta es: ¡No! Todo lo contrario, es un ingrediente ideal para las dietas para perder peso por ser uno de los mejores aliados para además combatir esa necesidad y ansiedad de comer cosas dulces durante nuestro objetivo de perder peso. Es cómoda y accesible para todos, además nunca es mala idea tener una planta de nectarina en nuestros patios.

Beneficios de la nectarina en la salud diaria

 Las nectarinas nos aportan  grandes beneficios. Por cada 100 g un aproximado de 40 kcal. De cada uno de estos 100 g, 87 g son agua,  el sobrante de 9 g son hidratos de carbono y 1.5 g no son más que proteína vegetal. Así que podemos ver que su contenido graso es actualmente nulo, no un poco más de 2 g. Además de ser altamente ricos en fibra, una taza de nectarina en rodajas contiene un aproximado de 64kcal y 2.4g de fibra dietética. O sea, comemos 14g de fibra por cada 1000 kcal consumidas de la nectarina. La fibra nos sirve para mejorar nuestro tráfico intestinal y de ésta forma desechar todo aquello que se haya ido acumulado con el tiempo y mantenernos con mejor salud.

Esta fruta en sí tiene muchísimos beneficios que ayudan a combatir y prevenir enfermedades como el cáncer, la anemia o la relación de la nectarina y la diabetes, además de ser excelentes para el cuidado de la piel si su consumo es diario (dos nectarinas por semana, por ejemplo).

También, pero no menos importante, está su alto contenido en potasio, que es el encargado del metabolismo en nuestro cuerpo. Así que, mantener buenos niveles de potasio puede ayudarnos a controlar aquellos líquidos que se retienen en nuestro sistema. Además, son altamente ricos en magnesio, calcio, zinc, selenio, yodo, fosforo y hierro, y, como también se mencionó al principio, ricos en vitaminas como vitamina C, B1, B2, B3 y, claro, vitamina B6. Si sabemos aprovechar los beneficios de la nectarina, podemos llevar una vida sana disfrutando de este fruto tan sabroso.

¿Cómo bajamos peso con la nectarina?

En cada dieta para bajar de peso tienen un aproximado de 1000 a 1600 calorías al día entre hombres y mujeres activas, aunque por otro lado las mujeres con poca actividad física necesitan de 1000 a 1200 calorías en comparación.

La nectarina engorda

En caso de estar usando una rutina de ejercicios durante la dieta, no importa demasiado que añadamos algunas calorías extras para nuestra dieta. El agregar nectarinas a nuestras comidas diarias pueden ayudarnos de una forma altamente efectiva a nuestro objetivo de perder peso, puesto que está en las condiciones optimas para ello, por todas sus propiedades depurativas y adelgazantes, donde además también están las organolépticas que la convierten en el mejor aliado (¡Y el más sabroso!) para controlar la necesidad de comer dulces. Puede ser preparado además en bizcochos, mermeladas y como ingrediente en ensaladas de frutas.

Consideraciones importantes

Como hemos mencionado, es preferible utilizar la nectarina como ingrediente o como un plus en vez de depender totalmente de él, puesto que en exceso puede dificultar la pérdida de peso. Aunque son ricas en nutrientes, son bajas en proteínas. Podemos consumirlo principalmente para calmar la ansiedad por comer, pero para tener mayores niveles de proteínas podemos probar con quesos bajos en grasa, yogur, atún enlatado o pollo asado o a la parrilla.